Tales signos pueden adoptar la forma de colores, de dibujos, de objetos. Cuando su carácter es el de letras, la escritura se transforma entonces en pictografía y vuelve de ese modo a sus orígenes. Con ello adquiere una vida inmediata, se torna jeroglífica y, en vez de dar explicaciones, proporciona materia para explicaciones. Aún se podría abreviar más y, en vez de poner la palabra «no», poner, por ejemplo, una sola letra. Supongamos que sea la letra E. Tal letra podría significar entonces cosas como éstas: Elecciones, Entérate, Empleo, Embuste, Explotación. Pero también podría querer decir: Emboscado.Esto sería un primer paso para salir del mundo vigilado y dominado por la estadística. y en seguida surge la pregunta de si la persona singular es lo bastante fuerte como para poder correr tal riesgo.